jueves, 27 de diciembre de 2012

Ele.




cierro los ojos

pienso
en cuando me acaricias el pelo
como quien acaricia el ala rota de un pájaro

siento tu mano moviéndose
los dedos suaves y torpes
el calor de la piel
las uñas irregulares en mi frente

lloro
sigues acariciándome
me muero

me muero así
del único modo en que me gustaría morirme:
contigo cerca
con la paz
de tu corazón en mi oído

ahora todo está bien
¿no ves?

yo ya sabía que te querría siempre








martes, 25 de diciembre de 2012

Hoy Irene cumple veinte.

Hoy Irene cumple veinte
y estará en Madrid.
La imagino
colocando con cuidado las velas en la tarta,
piensa
- y sonríe -
en el deseo que pedirá cuando las sople
después de la comida de navidad con la familia.
Tiene los dedos llenos de caramelo
y se ha manchado ahí
en la comisura de los labios.

Está tan bonita así, sola.




lunes, 10 de diciembre de 2012

10.

hay que ser muy tonta
para alejarse de determinados sitios
y de determinadas risas

para elegir
la tristeza de las almohadas
los ojos que se consumen en la noche
la lluvia que no cae del cielo


viernes, 23 de noviembre de 2012

Eres mi ser.

a veces quiero 
destrozarme
arrancarme el pelo
golpearme con las paredes
hacerme sangre
romperme las uñas
amoratarme la piel
gritar muy fuerte
...

para que venga él
 me pare
me agarre los brazos las manos
me bese la boca
me cante canciones de amor
me peine 
se meta conmigo en la cama
me duerma 
ponga flores en mis ojos
me llore 
me hable de caballos









jueves, 22 de noviembre de 2012

Una vez es mucho tiempo.

No duermo, Irene,
porque pienso que hace mucho que no pienso
en ti.

Supongo que seguirás como la última vez,
con el pelo cada vez más largo
y las manos cada vez más bonitas.

Supongo que escribirás ahora mientras yo te escribo,
que volveré al Corte Inglés a comprar libros en los que nunca aparezco
pero en los que quizá llamaste a alguien con mi nombre.
Casualidad, ya sabes.

Supongo también las cosas que no recuerdo:
un guiño de ojos,
barro en los pantalones,
sangre en los tobillos,
chicos llorando.

Y la imagen,
que invento ahora por primera vez,
de tú de niña subida en un árbol,
con el cuerpo estrecho y arañado por las ramas.
Tienes,
el flequillo demasiado largo
y los brazos demasiado flacos.

Eres tú.
Me llamas,
dices mi nombre,
gritas.

Y yo te contesto:
Sigo aquí.
Soy yo.
Soy como siempre.







jueves, 15 de noviembre de 2012

unbalanced state of mind

Fue,
creo,
el movimiento de sus pies dentro de sus zapatos.
Los dedos golpeando
 - un niño que se mueve en el útero de su madre -.
Habré de destrozarle para no amarle,
pensé.
Habré de destrozarle para no amarle.
Pero he visto
el movimiento de sus pies dentro de sus zapatos
y he querido seguir viendo
(no imaginando)
el movimiento entero de su cuerpo en simbiosis con mi cuerpo.
Destrozar un poema.
No me inspira
el movimiento de sus pies dentro de sus zapatos.
No le amaré
por el movimiento de sus pies dentro de sus zapatos.
El movimiento          de sus pies dentro de sus zapatos. El movimiento
de sus pies         dentro de sus zapatos. El movimiento de sus pies
dentro de       sus zapatos. El movimiento de sus pies dentro de
sus zapatos.

martes, 6 de noviembre de 2012

L.II.


A veces me olvido de las cosas que no son él,
de la poesía,
de las mujeres que aparecen desnudas en los cuadros,
de los coches nuevos,
o de los cuadernillos con hojas amarillas
y cubiertas negras.

A veces me equivoco y llamo
a todo el mundo con su nombre.
Todo se convierte en él.
Por ejemplo aquí,
Manhattan,
es un lunar bajo su ojo.
Argentina se escurre entre sus dedos.
Hay playas griegas en su espalda.

Creo que a mí me esconde
cerca de donde respira.


viernes, 2 de noviembre de 2012

L. I

Me gusta cuando se agacha,
me ata los zapatos,
sonríe
y dice que soy preciosa.
Aunque sea mentira
y haya chicas mil veces más bonitas
que querrían pasear con él por la calle
y poder saber que es eso
de que de repente se pare
te acerque a él
y te bese en la boca.

viernes, 12 de octubre de 2012

Me gustas de perfil.

Me gustas de perfil
porque no sé dónde terminas,
dónde está el punto exacto
en el que dejas de ser tú mismo y algo
te sustituye:
el aire,
la pared en la que te apoyas.
Mi cuerpo, tal vez.

Me gustas de perfil
porque aprendo a continuarte
a través del recuerdo.
Porque mis ojos y mis manos han seguido
las líneas más allá de lo que veo.
Porque han recorrido
- como bocas hambrientas -
todos tus caminos.


lunes, 1 de octubre de 2012

No te nada.

Porque el exceso de tristeza mata también a la poesía
y solo deja el recurso de encontrar belleza en la propia muerte,
no has de llamarte nunca Anna.

Y yo lo sé,
que no me llamo Anna,
pero que la he visto
romperse
como se rompe una carta de amor
- como se rasga, mejor dicho,
con el sonido ese de chasquido de dedos finos -
por cualquiera de sus ejes.


No dejes nunca que nadie te llame Anna,
a no ser que hayas sido Anna desde siempre.
Entonces, espera el momento:
día frío, velocidad moderada,
el humo que se aleja o que se acerca
y salta.

viernes, 28 de septiembre de 2012

...*

Soy una chica pájaro,
pronto estaré hecha solo de aire
y seré más pequeña que su nombre.
Volaré sobre su ombligo,
seré viento desnudo frío
en sus caderas.




Ojalá fueses para siempre. 
Siempre seré su chica pájaro.










lunes, 24 de septiembre de 2012

Ojalá deje de llover

y que ya no se pueda bailar bajo la lluvia
ni besar bajo la lluvia
ni pasear bajo el mismo paraguas 
que ya no pueda mojar el pelo de las chicas bonitas
que no se pegue la ropa a su cuerpo
que no se mezcle nada con las lágrimas 
cuando se llora 


domingo, 23 de septiembre de 2012

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Estamos en Hiroshima.


Ella se ha pintado un poco ese día. Ha llorado. Tiene la cara negra. Aquí y allá. Él la ha besado. Ha besado sus ojos mojados y negros y luego su cara.

(Él la ha visto llorar y la ha deseado. Ha visto como se iban llenado sus ojos hasta hacerlos casi transparentes. Ha visto las primeras lágrimas que empapaban la pintura oscura de sus ojos mal pintados y la ha besado. Ha querido bebérsela. Ha creído que se hacía líquida)

Él también ha llorado. Tiene marcas de agua por las mejillas. Es la parte de la lágrima que no se evapora y que queda en la piel. Como una zona de piel un poquito más clara que cruza desde el ojo hasta la barbilla.
Ahora están separados. Ya no se besan ni se abrazan. Tiemblan sus bocas. Las dos bocas sucias. Una de besar y otra de ser besada. Se miran.

Entonces ella le mira como si le desafiara. (Ha recordado una cosa y luego otra. Ha visto el contraste entre dos brazos que no pertencen al mismo cuerpo. El brazo de él y el brazo de ella. En un momento cualquiera, juntos. Diferentes. Pero como si no pudieran existir por separado). Y realiza el acto que desencadena el pensamiento: levanta sus manos, sus dos manos, separa los dedos y los coloca a la altura de sus propias cejas. Las despeina. Las destroza.

Y ahora él sabe lo que tiene que hacer y lo hace. Se acerca a ella. (Él es más alto que ella, lo justo para que la boca de él pueda besar la frente de ella siempre que se quiera). Besa primero el cachito de piel entre las cejas, y luego milímetro a milímetro besa sus cejas, las peina con sus labios. Primero una y luego otra. Despacito. Muy despacito.

Ya ha acabado.
Entonces ella sonríe Y ya no puede parar de sonreír. Y se da la vuelta y se aleja sonriendo. Y se clava las uñas en la palma de las manos. Y sangra. Pero no lo nota. Ese dolor no existe para ella. Solo existe el otro.

lunes, 10 de septiembre de 2012

juro
que entiendo
como funcionan las cosas
cual es el orden lógico
la sucesión esperable
de los hechos

pero he descubierto
que hay elefantes que no van en manada
que hay gente
que no seguimos el orden lógico
ni la sucesión esperable
de los hechos

viernes, 10 de agosto de 2012

Tú serás mi invierno.

No sabes, amor,
que me sobreviven todas las madrugadas.
Que muero de ti
- de tristeza de ti -
como mueren las noches.

Creo que es la luz de los días cada vez más cortos,
la llegada del otoño,
del frío,
de la miopía cristalina.

Hibernaré, amor, este otoño.
Verán mi cuerpo andar, hablar,
incluso sonreír,
tal vez.

Pero no seré yo.

Yo estaré como los lirones,
como muerta,
esperando
a que pase el frío del otoño
para volver a casa
con el calor del invierno.

viernes, 27 de julio de 2012

Born to die.

Como desearía no haber querido nunca huir de aquí,
decir me vale y me sobra
con escribir poesía en cuadernillos,
vivir en esta ciudad
de cuatro habitantes por kilómetro cuadrado,
y una vaca.

Como desearía evitar
la eterna expiación del abandono
de las cosas irrecuperables como el tiempo
y su materialización
en días
no vividos.










martes, 24 de julio de 2012

Luis.

Te quiero.

Te seguiré queriendo también dentro de cincuenta años.
Veré tu mano empujando las bicicletas de nuestros hijos,
acariciándoles el pelo cuando lleguen del colegio.
Te escucharé consolarlos cuando estén tristes:
les pondrás tiritas en las heridas,
les besarás cuando lloren,
les enseñarás a perdonar
y a pedir perdón.

Sonreiré
- tal y como hago ahora-
al verte aparecer por las esquinas,
por las puertas de la casa a la que llamaremos hogar.

Notaré
tu cuerpo al lado del mío todas las mañanas,
los dedos entrelazados bajo la almohada,
tu aliento haciéndome cosquillas en la nuca.


A la mierda los modernos.
Te juro que en esta vida no quiero otra cosa.  

sábado, 21 de julio de 2012

Infinito.

cuando respiras cerca de mi oído
me vacío de mí
salgo de mi cuerpo
nos veo a los dos
al conjunto que formamos
- al conjunto irrepetible que comienza
con mi boca sobre tu hueco supraesternal
y que no acaba -
y pienso
al vernos así,
solos, juntos e indefensos
que algo terrible vendrá a destruirnos


somos tan vulnerables con nuestro amor
parece tan fácil hacernos daño

dirán que es imposible tanta belleza

miércoles, 18 de julio de 2012

Por ahora y por entonces.

Pienso en ello como en un espacio vacío,
la distancia mínima entre dos cosas que deberían estar juntas y no lo están
- las ranuras, los umbrales,
una estría en la piel, una herida o un corte
la pupila oscura entre los párpados,
el aire que corre entre los cuerpos -.
Y es ahora,
al volver la vista atrás,
cuando relleno ese vacío
y le doy vida:
Te meto allí sin pedirte permiso,
 me coloco a tu lado
como si fueramos dos figuritas de madera
y ya no pudiesemos elegir.

Cierro los ojos y te cojo de la mano,
es otro verano distinto a este,
veo los árboles y las hormigas en la tierra.
Noto,
como si en verdad hubiese sido verdad,
tu piel caliente dentro de mi mano,
tus dedos que aprietan mis dedos.

Vivo dos vidas, amor.
Te quiero doble.






Cee

Pienso en ti, Cee. No hago otra cosa que no sea pensar en ti.  Sueño contigo cada noche. Ni siquiera desapareces al abrir los ojos. Te veo despertar, Cee, a mi lado día tras día. Cee, Cee, Cecilia. ¿Me estás esperando? Di que sí. Volveré pronto a tu lado y ya nada nos separará nunca. Pondré mi mano en tu cintura, Cee. Te besaré en la cara y en el pelo. Te abrazaré fuerte. Te haré el amor. Una y otra vez te haré el amor. Como aquel día de 1935, en la biblioteca.
Recuperaremos los días no vividos.
Lo juro.

martes, 17 de julio de 2012

Expiación.

Llegado el momento tendré que salvarle
del mundo, de las pestes, de la vejez,
de la curva que forme mi cuerpo,
de mí misma.
Empezaré ahora:
su catarsis será mi expiación,
la forma de pagar por lo no hecho,
por las ausencias
- por la única ausencia interminable
que nacía de mi cuerpo -
Le echaré de menos
y no podré decirlo,
me dolerá quererle
(me duele quererle ya)
me obligaré a pagar la deuda
- la única deuda interminable -
con aquello que vive bajo su piel.


viernes, 6 de julio de 2012

Psé.

Pienso en ti, en mí,
en los días no vividos.
Nos imagino camino del cine,
estrenaban Tokio Blues.
Y era Abril.
¿Sabes?
Era Abril.


martes, 19 de junio de 2012

no sabes de qué manera


hay días en los que no soporto ser alguien distinto a ti
tener otros ojos y otras manos
dormir en otra cama

pienso
en que no me vale tenerte cerca
olerte oírte mirarte tocarte besarte
que necesito ser tú
llamarme por tu nombre
usar tu ropa
respirar el mismo aire


domingo, 3 de junio de 2012

no pretendas defenderte

volveré a crearte aquí
en este otro cuerpo que no es tu cuerpo
que ni si quiera se le parece

y volveré a amarte de nuevo
una y otra vez
en distintos conjuntos
bajo distintos nombres

pero serás tú
siempre tú
expresado
en otras versiones de ti mismo
otro color de ojos
otra forma de pronunciar la r
de decir bisílabos
de apartarme el pelo antes de.


sábado, 26 de mayo de 2012

Escribiré tu nombre en la primera página,
en el margen derecho,
a Times New Roman,
tamaño 12,
cursiva.

jueves, 17 de mayo de 2012

Salitre


hay que pensar en el futuro
aprender chino
viajar
cerrar acuerdos
decir mentiras
olvidar que importantes parecían las cosas importantes
evolucionar
mantenerse firme
no llorar nunca hacia afuera







miércoles, 16 de mayo de 2012

CATARSIS

hoy tengo tristeza
sucede a veces esa tristeza
es un gancho frío

se oye el mar dentro de mi cuerpo
hay arena fina
blanca como el polvo de talco
palpita 
araña los ventrículos las aurículas
obstruye las válvulas cardiacas
sístole
diástole

lloro
me vacío sobre el suelo de mi cuarto
sabe a sal
pienso
sabe a yo por dentro
soy yo por dentro.

domingo, 6 de mayo de 2012

Mamá.

Es de noche. No sabemos si la niña duerme. La persiana no está del todo bajada y algo de la luz de las farolas entra por la ventana. Hay otra luz. La que se cuela por debajo de la puerta. Se oye a la madre en la cocina. Un grifo que se abre.
La niña llama.
La madre va.
Tengo frío, dice.
Hay mantas en el armario.
La madre no se mueve.
La niña apoya la cara en la almohada.
Silencio.


Nosotros, los de fuera, nos preguntamos por qué la madre, la misma que cerró la puerta para que la luz no molestara a la niña, la misma que acude cuando esta la llama, no arropa a su hija, no recorre el espacio que separa la puerta del armario y no lo abre, no se agacha para coger una de las mantas apiladas contra el fondo, no la desdobla y la tiende sobre el cuerpo frío de la niña.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Otra forma.

Él no sabe
que mi barbilla se hizo para descansar sobre su clavícula,
que el sitio perfecto para aplastar mi nariz es la base de su cráneo,
que son mis dedos los que huyen a su pelo,
que es mi boca la que elige su boca de entre todas las bocas.

Él no sabe
que las cosas no pueden ser de otro modo,
que es inherente
que yo le busque y que él me busque,
que yo le encuentre y que él me encuentre.

sábado, 28 de abril de 2012

Otras formas de decir te quiero.


no te pido nada
te aprendo de memoria
veo el pulso que late
bajo tu piel
en el hueco supraesternal

me quedaré aquí
pienso
por como respiras
por como existes

lunes, 16 de abril de 2012

Y Nueva York al fondo todavía.
No, aquí, no.
Aquí el sol que resbala sobre los coches,
y tu mano en el volante, qué ojos tan bonitos
tienes.
Semáforo en rojo.
¿Sabes qué pasa cuando te miro?
Me muerdo el labio por dentro
y solo pido seguir echándote de menos
así como te echo de menos ahora,
sin otro motivo   
                         ( que    
                                                 no   
                                                      sea   
                                                         quererte )
Y luego sonrío
y que tú te rías.
Semáforo en verde.
Yo también quiero
- como a ese que te sigue -
que me mires por el retrovisor.
Pero te prefiero cerca
y no llegar nunca a casa.
¿Ves que bien está todo?
Con Nueva York al fondo, todavía
al aeropuerto no,
rogamos hagan uso
del cinturón, pero no importa,
porque yo quiero besarte.

viernes, 13 de abril de 2012

La segunda Irene.

Igual la reconoces por la calle.

Es alta
y lleva el pelo tan largo como un domingo.
El flequillo de lado
se balancea sobre su párpado izquierdo,
como si fuera un objeto extraño con vida propia
y derecho a acariciar su rostro.

Es delgada
y creo que aún escribe.
Antes lo hacía
- ¿Sabes? -
no le perdonaré
que me haya olvidado.

miércoles, 11 de abril de 2012

.

Si ese día no hubiese sido,


si el tiempo lo quisiera haber saltado


dejando un vacío en medio




- ¿Acaso no sucede a veces


que hay cosas que no se viven? -




si hubieses callado tú y luego yo,


si no hubiese no negado,


este poema sería para cualquier otro.




No te diría "Yo no existo si tú no quieres"


no te pensaría tanto


como ahora,


ni sabría cómo se forma


- fgrshdtrdgstrmegustatanto,

creoquenolosoportaríafdgrtgfjseivgfefir -


tu sonrisa.

sábado, 7 de abril de 2012

domingo, 1 de abril de 2012

La soledad de los números primos.

Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Mattia. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio. Fabio.

viernes, 23 de marzo de 2012

Creo que será posible
quererte hasta llegar al punto
de necesitar destruirme.
Pero antes de eso
- de la ceguera, del dolor, de las roturas,
del odio, del agua fría -
tendrás
que
hacerme
mucho
daño.

martes, 13 de marzo de 2012

No te conozco.

Se podría decir que le había olvidado bastante, que recordaba detalles que no tenían nada que ver con lo que había representado en realidad. Eran cosas como el temblor de su globo ocular bajo el párpado mientras dormía (el otro ojo quedaba enterrado en la almohada) o la forma en la que se curvaba su espalda de hombre-gato cuando se agachaba.

sábado, 10 de marzo de 2012

No me beses. Desobedéceme. Tu mano. No. Los dedos de tus manos. No. Las yemas de tus dedos. Primer cervical o Atlas. Segunda cervical o Axis. C3. C4. C5. C6. C7. Vértebras torácicas. Doce. Vértebras lumbares. Cinco. Hueso sacro. Qué frío. Tu boca. No. Tus labios. No. Tu aliento. La palabra mágica.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Y digo los chicos me gustan con las manos grandes y la voz bonita y resulta que tú tienes las manos grandes y la voz bonita y yo sin darme cuenta y tú sin darte cuenta.

domingo, 26 de febrero de 2012

sábado, 25 de febrero de 2012

No me digas que (eso).

Quiero
que el recuerdo nazca de la ausencia
de s(emejanza /imilitud / inonimia)
entre yo y las otras.
Que yo llegue a ti a través de los opuestos.
Que pienses:
en este momento ella hubiera sonreído
utilizando solo la mitad de su boca.
Que todo sea literatura comparada sin trasfondo común.

viernes, 24 de febrero de 2012

No te-más.

No sé nada de ti solo que te gusta reír besar bocas de mujeres bonitas ver cuerpos de mujeres bonitas también saltar mancharte de barro entero hundirte hasta que no puedes respirar por la nariz ni por las orejas pero que siempre haya alguien que te salve por favor que eres joven y a lo mejor nunca te mueres no lo sabes pero yo sé que sí además se nota que ya no eres un niño como yo tienes negra la cara de la barba de cuando te afeitas creo que son los poros que se quedan negros pero no sé yo no tengo barba pero quiero que me quieras

lunes, 20 de febrero de 2012

Sin título.

Algunas noches me sorprendo
pensando que lo más probable es que pienses en mí
de vez en cuando.
Por ejemplo, un domingo, ha llovido
y se te han mojado
los pies
y los dedos
y los pelitos negros sobre las falanges
y las uñas frías y amarillas.
Entonces te sientas en la cama
- noventa centímetros y edredón azul -
y te quitas los cordones de los zapatos
despacito
y piensas en mí
despacito
llamándome por mi nombre
- Alba -
despacito.

domingo, 19 de febrero de 2012

viernes, 27 de enero de 2012

A Irene.

A ti y a mí nos gustaban los insectos.

Agachando la cabeza a ras de tierra

respirábamos hormigas,

nos rompíamos las uñas de tanto escarbar en la arena del parque.



Pero no nos asustó la sangre

hasta que fuimos mayores.



Las otras niñas decían que parecíamos muchachos,

con nuestras cuatro espaldas desnudas y sucias

y nuestros cabellos cortos.



Qué tontas eran.


Siempre nos creímos mejores que los demás.

Éramos las más listas, las más fuertes,

las que más rápido corrían,

las únicas de la clase que sabían que la Vía Láctea existía.



Y tú, que de aquella ya eras poeta

y dibujante de brujas,

eras mi amiga.

viernes, 13 de enero de 2012

Es posible que la Luna se caiga y se rompa y que no pase nada más,
o que las mujeres se conviertan en uvas pasas
mientras los hombres se van a vivir a Venezuela.
Es posible que yo siga aquí dentro de treinta años,
con mi madre comiendo pipas sentada encima de un armario
y mi padre fumando con cualquier otro órgano que pueda sustituir a los pulmones.
Mi hermana y yo compraremos magdalenas integrales,
veremos las telenovelas de televisión española,
les leeremos cuentos a las muñecas de cuando eramos niñas,
y no pasará nada.

viernes, 6 de enero de 2012

Harry Potter mueve sus pies bajo el banco. Las suelas golpean el suelo en silencio, se chocan entre ellas.  El pie izquierdo se mueve hacia la derecha, pero el pie derecho se cruza en su camino. Algo no encaja y él está triste. Dos niños pequeños se sientan a su lado y los pies ya no son tan torpes. La punta del pie derecho está apoyada donde se curva el zapato izquierdo. Ahora todo va bien. Harry Potter besa a uno de los niños en la frente. Cuánto les ha echado de menos.

martes, 3 de enero de 2012

Dominique, esto que has escrito no es poesía. ¿Por qué tienes un nombre francés y hay dos camas en tu cuarto? Dominique, apaga la luz y habla bajo ¿Qué haces, Dominique? Para ya. Vuelve a la cama. Dominique, ¿a qué vienes aquí? No hay sitio para los dos. Dominique, ¿Ya salió el sol? No me pintes más la cara. ¿Dónde hay un espejo? Parezco un salvaje. Espero que se quite ¿Qué dirá mi madre?  Te echaré de menos, Dominique.