jueves, 29 de diciembre de 2011

Ayer a las 19:15 cumplí diecinueve años. Esta noche soñé con Steve, que era rubio, tenía sífilis, leía a Diderot y solo podía salir de casa una vez al año.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Tan bien
como se aman los tontos,
como van al parque y comen pipas,
como llegan los domingos sin que nadie los llame
una y otra vez,
está esto de ser joven y de no pasar hambre,
de que mamá y papá nos regalen cosas por navidad
y de que no entre frío por las ventanas.

Porque Hemingway decía que era pobre y era mentira,
y también es mentira que los marineros amen el mar
o que los payasos no quieran tener casa.

Y que nadie lo niegue.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Madrid.

Si vuelvo a Madrid
es posible que llore al pasar por el parque
y ver a esos niños que no parecen niños.

Sé que para llorar es mejor el frío de ahora
que el sol que hará en primavera.
Pero es que en el Madrid que llevo dentro
nunca llueve.

Me pregunto que habrá sido de la parte que dejamos allí,
bajo los pinos que no daban piñones,
al lado del cementerio.
Me pregunto también que habrá sido del hombre que vendía peces
en el mercado del barrio
y que estaba enamorado de mi madre.
Porque
- aunque ella lo niegue -
le temblaban las manos al pesar las sardinas.

jueves, 15 de diciembre de 2011

"El aire soplaba fuerte en aquella mañana gris de principios de noviembre. Los niños de sucias caras corrían descontrolados bajo los árboles desnudos y rugosos que rodeaban la pequeña plaza de aquel maloliente pueblo a orillas de un embravecido mar".

Hemingway, vuelve a la vida y trae una bomba.

viernes, 9 de diciembre de 2011